Tatuajes

TATUAJES: FIGURAS INDELEBLES

La práctica de marcar o decorar el cuerpo es tan antigua como la civilización misma, ya sea con tatuajes, perforaciones, incrustaciones o escarificaciones. A través del tiempo ha pasado de ser una práctica de ciertos grupos, como símbolo de pertenencia hasta ser símbolo de segregación. En la actualidad y desde finales del siglo pasado, ya se considera una práctica común, de moda, alrededor de todo el mundo, sin distinción de grupos o clases sociales, con diferentes significados como la identificación, pertenencia, la expresión artística, el erotismo, un talismán, expresión de un sentimiento o evento conmemorativo.

En el ámbito médico, un tatuaje, implica la introducción de pigmentos en la dermis papilar, mediante un objeto punzante, llevando como consecuencia un proceso inflamatorio que con el tiempo retendrá el pigmento en esa capa de la piel y la dejará permanentemente. Existen reportes médicos de casos, donde dependiendo de la mezcla de pigmentos (cinabrio, cadmio, mercurio, cromo, cobalto) para lograr el color deseado, esta reacción inflamatoria causa otras dermatosis, que pueden aparecer días después de la aplicación y hasta 20 años después. Se manifiestan como nódulos o placas eritematosas confinadas a la zona del tatuaje o a distancia, además de otras complicaciones como urticaria, hipersensibilidad o infecciones agregadas por bacterias, virus o mycobacterias.

Un pseudotatuaje o tatuaje temporal es el que se realiza comúnmente en sitios turísticos, con henna, y que llevan una mezcla de compuestos que le darán cierta permanencia sobre la piel, como la realizada por la antigua tradición Mehndi, donde las mujeres casadas decoraban palmas, plantas y uñas con este compuesto. La mezcla para que el pigmento perdure de 2 a 3 semanas, se realiza con PPD o para-fenilendiamina, un compuesto que comparten muchos productos comerciales como tintes para el pelo, soluciones para revelado de fotografía, cosméticos, gomas, tintas de impresora, etc. En ocasiones, después del primer contacto, y dependiendo del tiempo de exposición, concentración y contactos previos, se desarrolla un proceso de hipersensiblidad y en el siguiente contacto con alguno de estos compuestos, el paciente puede presentar una reacción inflamatoria llamada eccema de contacto, presentada por vesículas, enrojecimiento, edema localizado y prurito o comezón intenso.

Actualmente existen más y mejores técnicas para el retiro de tatuajes, como cirugía para excisiones parciales o completas, dermoabrasión o láser. El láser es la herramienta hasta ahora más efectiva y con menor riesgo de cicatrices residuales, aunque se requiere de varias sesiones, dependiendo de la extensión del tatuaje, los pigmentos utilizados y la zona a tratar. Entre ellos se encuentran el láser Q-switched Nd:YAG, Q-switched Rubí, Q-switched Alexandrita, láser de colorante pulsado y el láser de picosegundos, que en general, generan ondas fotoacústicas que penetran hasta donde se encuentra el pigmento, rompiéndolo en partículas de menor tamaño para que sean eliminadas por una nueva reacción de inflamación.

Si se desea realizar un tatuaje, es importante tener en cuenta que:
-La mezcla de pigmentos cada vez es más diversa y es impredecible el desarrollo de reacciones inflamatorias por esta causa.
-Se debe de acudir con un profesional, quien lleve a cabo todas las medidas de asepsia y antisepsia adecuadas, que utilice productos desechables para así llevar al mínimo el riesgo de infecciones asociadas.
-Seguir las recomendaciones de aseo para el cuidado del tatuaje.
-En caso de notar alguna zona de inflamación o cualquier detalle diferente a lo mencionado como evolución normal, consultar al Dermatólogo.
-Con el paso del tiempo, la idea, el significado o el gusto por determinado tatuaje puede cambiar y si se desea retirarlo, se requerirá de tiempo y paciencia para el proceso de eliminación.

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Dra. Andrea B. Ruiz Leal
Dermatología y Cirugía Dermatológica
DermiKa, Centro Dermatológico Láser
GDL: 36200484
Ajijic: 376-7662500
www.dermika.com.mx

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